Sólo en Sáenz Peña, ya se habrían registrado más de 250 casos, así como en Charata, con 300, y Las Breñas, con 60; pero todo indicaría que estos números no podrían ser ventilados por la prensa local ni por los trabajadores de la salud del Chaco.
Desde el Gobierno del Chaco sólo se atinó a informar sobre "casos confirmados por nexo", que indica que serían 367 los afectados.
Cabe señalar que estos casos señalados desde la cartera sanitaria son personas que comparten el hábitat con enfermos confirmados (familiares, vecinos, compañeros), con sintomatología de dengue y dan positivo a análisis no específicos de la enfermedad pero análogos.
De esta manera, los once casos oficiales aparecerían sólo como una referencia.
Los médicos del hospital de Charata, tras ser consultados sobre la situación de tener sus instalaciones abarrotadas de gente con síntomas de dengue, aseguraron que se encontraban impedidos de brindar información.
Según aseguraron, los habrían amenazado para que callen las cifras verdaderas de enfermos, y esto se pudo observar cuando un móvil de Gendarmería se percató de la presencia de la prensa nacional (Crónica TV) y correntina en el centro de salud, y provocó el ingreso de los efectivos al hospital, quienes exigieron a los periodistas y reporteros gráficos a retirarse sin mantener conversaciones con ninguno de los presentes: pacientes ni doctores.
Este posible encubrimiento del Ministerio, que tiene como titular a la esposa del Gobernador del Chaco, sería reflejado por medios de todo el país, pero sería ignorado por la prensa chaqueña ante condicionamientos que serían impuestos por la gestión Capitanich.
"No veo la razón de ocultar la verdad", dijo el intendente de Sáenz Peña, Gerardo Cipolini (UCR), lo que le valió críticas desde la gestión provincial peronista, pero de inmediato el director del hospital de Sáenz Peña, Luis Lita, del riñon peronista, sostuvo que en ese centro de atención los médicos trabajan "desbordados por los casos de dengue".
Así, el subsecretario de Salud, Marcelo Slimel, quien oficiaría de vocero de la ministra Mendoza, salió a hablar: "Los únicos que podemos hablar de esto somos la ministra y yo", dijo para desautorizar a Lita, y agregó que "a la gente hay que llevarle tranquilidad, no alarmarla", reclamó, sin tener en cuenta que en el interior chaqueño los centenares de casos ya alarmaron a más de un vecino.
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